Es Tiempo de Conectar, noviembre 23

Mantener la Esperanza

Charles Darrow, fue un hombre que vivió durante la Gran Depresión de los años 1930. Mientras el mundo financiero colapsaba y muchos perdían los ahorros de toda su vida, durante estos tiempos difíciles, comercializó el famoso juego llamado Monopolio que ponía a soñar a la gente que lo jugaba a que hicieran inversiones ficticias en propiedad raíz y que fueran exitosas en su vida financiera.

Mientras tu mundo alrededor colapsa, tu mejor momento está a la vuelta de la esquina si es que no te das por vencido(a) y esperas en Dios.

Proverbios 13:12 TLA “¡Qué tristeza da que los deseos no se cumplan! ¡Y cómo nos llena de alegría ver cumplidos nuestros deseos!

La esperanza es el anhelo de recibir los beneficios prometidos. En las Escrituras se habla con frecuencia de la esperanza como la espera de la vida eterna por medio de la fe en Jesucristo.

Hebreos 6:19 dice que “Esta esperanza es un ancla firme y confiable para el alma.”

Es una confianza que nos da plena seguridad; es como el ancla de un barco, que lo mantiene firme y quieto en el mismo lugar. Y esta confianza nos la da Jesucristo, quien traspasó los cielos y entró a la misma presencia de Dios.

En el momento que se pierde la esperanza es como alzar el ancla del barco y quedar a la deriva.

La falta de esperanza produce desánimo, frustración, desesperación y por último depresión.

Personas sin esperanza toman decisiones desesperadas.

Romanos 5:5 dice, “Y esa esperanza no acabará en desilusión. Pues sabemos con cuánta ternura nos ama Dios, porque nos ha dado el Espíritu Santo para llenar nuestro corazón con su amor.”

Dios no se dio por vencido con Israel, y nos va a esperar el tiempo que sea necesario para que regresemos a Él. Servimos a un Dios de esperanza.

Oseas 2:14-15,

“«Pero luego volveré a conquistarla. La llevaré al desierto y allí le hablaré tiernamente.
Le devolveré sus viñedos y convertiré el valle de la Aflicción en una puerta de esperanza.
Allí se me entregará como lo hizo hace mucho tiempo cuando era joven, cuando la liberé de su esclavitud en Egipto.”

Dios te dice hoy que convertirá tu aflicción en un valle de esperanza. Dios es experto en abrir sendas donde no las hay.

Miqueas 2:13,

“El que va abriendo el camino irá al frente de ellos, y una vez abierto el camino pasarán por la puerta y volverán a salir. Yo, el Señor, soy su rey, y marcharé a la cabeza, al frente de ellos.”

Cuando tu mundo se cierre y no sepas qué camino coger, pon tu mirada en Dios que Él no te dejará ser avergonzado.

Tu aflicción, Dios la convierte en bendición.
Tu aflicción, Dios la convierte en victoria.
Tu aflicción, Dios la convierte en redención.

Porque no hay nada imposible para Dios.

La aflicción nos pule, nos pone en nuestras rodillas y hace que pongamos nuestra mirada en Dios.

Las pruebas producen perseverancia, la perseverancia produce carácter y el carácter produce esperanza. Las personas pierden la esperanza porque ponen su mirada y su enfoque en las circunstancias, en los problemas o en las adversidades.

Cambia tu enfoque y pon tu mirada en Dios.

Muchas personas cuando pasan por momentos difíciles se aíslan de otras personas y piensan que la soledad los va a ayudar, pero la verdad es que en momentos de desánimo y depresión, la soledad lo único que va a hacer es que te va a terminar de arruinar.

Debemos siempre rodearnos de esperanza.

Rodéate de gente positiva que te ayuden, que te edifiquen con sus consejos y con sus palabras.

Abraham fue uno que en contra de toda esperanza creyó, no desfalleció y no dejó de tener esperanza.

Quiero animarte hoy a que desarrolles tu vida alrededor de un verdadero sentido de esperanza.

Si esta reflexión ha hablado a tu vida, déjanos tu comentario, comparte con otros y suscríbete al canal.
Te animo a que hagas uno de nuestros cursos en www.conectarglobal.org. Dios te bendiga.

Cursos Virtuales

Si el mensaje ha hablado a tu vida, deja un comentario a continuación.