Devocional 0029 julio

Es Tiempo de Conectar, julio 029

El Dios que nunca se ha equivocado

«Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos.» — Hebreos 13:8
Vivimos en una era en la que muchas cosas se vuelven obsoletas rápidamente.
Todo pasa. Todo envejece. Todo cambia — excepto Uno.

Y conocer a ese Uno cambia radicalmente la manera en que enfrentas lo que viene.

1. El registro más confiable de la historia
Antes de consultar el horóscopo, antes de buscar en el tarot, antes de entregarle tu futuro a cualquier voz que prometa respuestas, necesitas saber algo: hay un Dios que lleva siglos sin equivocarse y ha acertado al 100%.
Le prometió a Abraham una descendencia cuando era biológicamente imposible y cumplió.

Prometió liberar a Israel después de 400 años de esclavitud en Egipto y Cumplió.
Prometió a través de Isaías que una virgen concebiría al Emanuel y 730 años después ocurrió exactamente así.

Prometió que un rey llamado Ciro, que viviría 150 años después, iba a liberar a los judíos del exilio babilónico.

Cumplió con una precisión que todavía asombra a los historiadores.
La historia no es solo un registro de eventos humanos sino que es el rastro que deja un Dios que cumple lo que promete.

Winston Churchill quien gobernó Gran Bretaña en su hora más oscura era un apasionado estudiante de la historia. Había estudiado el auge y caída de imperios, guerras, líderes y civilizaciones. Y llegó a una conclusión que lo sostuvo en los momentos más difíciles: «Cuanto más atrás puedes mirar, más adelante puedes ver.»

Churchill entendía que la naturaleza humana cambia muy poco, cambian las tecnologías y las armas, pero el orgullo, el miedo, la ambición, el valor y el sacrificio siguen siendo los mismos.

Por eso quien conoce el pasado puede reconocer patrones cuando vuelven a aparecer.

La fe bíblica funciona exactamente así. Mirar hacia atrás y ver el registro de fidelidad de Dios no es nostalgia sino combustible para confiar en el presente y en el futuro.

2. Lo que ese registro significa para ti hoy
El Dios de Abraham, de Moisés, de David, de María, de Pablo es tu Dios hoy. Sin versión actualizada, sin modelo mejorado, el mismo que nunca ha incumplido una sola promesa en miles de años de historia humana.

Eso significa que tu situación actual por difícil que sea, por incierta que parezca es parte del mismo patrón.

Cada personaje bíblico que hoy admiramos pasó por momentos donde todo indicaba que Dios se había olvidado.

José en la cárcel.
Moisés en el desierto durante 40 años.
David huyendo de Saúl.
María con un embarazo inexplicable.
Pablo en prisión.

Ninguno puede decir que Dios le abandonó. Solo encontraron que el tiempo de Dios y el tiempo humano no siempre coinciden.

Aplicación práctica
Esta semana cuando la ansiedad llegue, que con seguridad va a llegar, no la combatas con optimismo artificial sino combátela recordando lo que ha hecho Dios en el pasado, hay mucho de donde echar mano.

Abre tu Biblia y recuérdale a tu corazón lo que ya sabes pero que olvidas fácilmente cuando estamos bajo presión y es que este Dios nunca ha roto una sola promesa.

Repite en voz alta: «El mismo Dios que fue fiel en el pasado va a ser fiel en mi vida.»

Ni es ingenuidad, ni es que seas iluso, es la conclusión más inteligente que puedes sacar del registro más largo y confiable de la historia humana.

Oración
«Señor, hoy anclo mi confianza no en mis circunstancias sino en lo que has hecho con tu pueblo. Recuérdame lo que hiciste con Abraham, con Moisés, con David, con todos los que vinieron antes de mi para que pueda confiar en lo que harás. Tú eres el mismo Ayer, hoy y por los siglos. Y eso es suficiente. Amén.»

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Creado y narrado por Juan Bravo. producido por Conectar Global

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