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Es Tiempo de Conectar, enero 11

Haz Espacio para más, es tiempo de expandirnos

“Cierto día, el grupo de profetas fue a ver a Eliseo y le dijeron: ‘Como puedes ver, el lugar donde nos reunimos contigo es demasiado pequeño. Bajemos al río Jordán, donde hay muchos árboles, y construyamos allí un lugar para reunirnos’.

—Me parece bien —respondió Eliseo—. Vayan.
Entonces Eliseo fue con ellos. Al llegar al Jordán comenzaron a talar árboles, pero mientras uno de ellos cortaba un tronco, la cabeza del hacha cayó al río.
—¡Ay, señor! —gritó—. ¡Era un hacha prestada!

—¿Dónde cayó? —preguntó el hombre de Dios.
Cuando le mostró el lugar, Eliseo cortó un palo y lo arrojó al agua. Entonces la cabeza del hacha salió a flote.
—Agárrala —le dijo Eliseo.

Y el hombre extendió la mano y la tomó.” 2 Reyes 6:1–7

La frase clave aquí es: “Como puedes ver, el lugar donde nos reunimos contigo es demasiado pequeño.”

Habían crecido, y para seguir creciendo necesitaban más espacio.

Algo que está sano se multiplica, crece y se expande. El llamado para nosotros es no quedarnos cómodos, sino ampliar nuestra capacidad.

Hoy Dios nos está abriendo una gran puerta. Estamos hablando del tercer idioma más hablado del mundo. Dios nos llama a impactar naciones enteras. Sabemos cómo llegar, sabemos dónde encontrar a las personas, sabemos lo que la gente está buscando… y nuestra meta es que encuentren lo que Dios nos ha confiado para ofrecer.

Queremos ver a más personas beneficiándose de los contenidos que producimos.

Más personas escuchando nuestros podcasts.
Más personas siguiendo planes en YouVersion.
Más barrios, veredas y pueblos alcanzados.
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Más mentores, más donantes, más iglesias evangelizando y discipulando.

Llegar a ser, de verdad, una fuerza que sirva al Reino de Dios.

Después de haber cerrado el primer ciclo de mi vida como empresario en artes gráficas que duró 19 años, tiempo en el que me casé y tuvimos tres hijas , había sin duda aprendido mucho y Dios me había guardado de atentados contra mi vida, de tentaciones, de desviarme.

Cuando apenas comenzaba la segunda mitad de mi vida, a los 44 años, Dios me habló a través de Isaías 2:2–3:

“En los últimos días, el monte de la casa del Señor será el más alto de todos… y gente de todas las naciones vendrá a él… porque de Sion saldrá la enseñanza del Señor.”

A lo largo de los años, he vivido procesos profundamente enriquecedores. Dios me permitió viajar, aprender sobre el estado de la iglesia, conocer culturas, impactar liderazgo y caminar por muchos países: en África, China, Mongolia, Europa, Rusia y toda América Latina.

Y desde el comienzo, cuando apenas salíamos de Colombia —en un tiempo en que el país no era funcional para nuestras familias— Dios puso en mi corazón un llamado claro: regresar, volver, reconstruir, servir a Colombia y Latinoamérica.

Cuando compartí esto con mi hermano Rafa, me miró como diciendo: “¿Se te olvidó de dónde saliste? ¿Y ya estás hablando de volver?”

Pero era como los profetas Jeremías e Isaías que en medio del exilio, Dios seguía hablando de restauración, de regreso y de reconstrucción y esa palabra tardó setenta años en cumplirse. Más de una generación.

Y siento que nos estamos acercando de manera muy concreta al cumplimiento de Isaías 2 en nuestro tiempo.

Esto no lo hace una sola persona. Cada uno de los que somos parte de Conectar Global somos parte de este llamado: de construir un ministerio donde quepan muchas iglesias, muchos ministerios y muchas personas; de edificar, discipular y traer muchas almas al Reino.

Ahora es tiempo de enfoque.
Es tiempo de orar.
Es tiempo de buscar la presencia de Dios.
Es tiempo de ampliar la tienda… porque el lugar ya nos quedó pequeño.

Oración
Señor, hoy reconocemos que Tú nos has hecho crecer, y que ese crecimiento viene de Ti. Gracias porque cuando el lugar nos queda pequeño, no es una señal de detenernos, sino una invitación a ampliar nuestra fe, nuestra visión y nuestra obediencia.

Te pedimos que nos guíes en este tiempo. Danos enfoque, sabiduría y dependencia total de Tu presencia. Quita todo temor, toda comodidad y toda distracción que nos impida avanzar en lo que Tú nos estás llamando a construir.

Haznos un instrumento para alcanzar a muchos, para edificar a Tu Iglesia y para traer esperanza a quienes aún no Te conocen. Que todo lo que hagamos sea para Tu gloria y para la expansión de Tu Reino. En el nombre de Jesús. Amén.

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