Es Tiempo de Conectar, agosto 012
Si crees que tu vida no importa
«Porque yo sé los planes que tengo para vosotros, planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza.» Jeremías 29:11
¡Para y pon atención porque lo que voy a decirte es lo más importante que alguien me ha dicho en toda mi vida.
Cuando leí por primera vez en Mateo 11:28: “vengan a mí, los que están cansados y cargados.” fue cuando por primera vez sentí el abrazo de Jesús.
No me dijo, vaya más a misa, pida perdón por sus pecados, simplemente me vio cansado y cargado y me dijo venga a mí. Ni Buda, ni Mahoma, nadie me había dicho con tanta dulzura y amor incondicional, venga a mí.
Tu vida no es un accidente y no se ha acabado.
Desde pequeños se nos espera dar la medida, sacar buenas notas en el colegio, que tu cuerpo se vea bien, que cuántos seguidores tienes. Si vienes de una buena familia o si tu familia está rota. Por lo que lograste o por lo que no has podido lograr.
Y si fallaste en alguna de esas cosas encontramos que el mundo es implacable y te dice que no eres suficiente.
Esa mentira ha destruido más vidas que cualquier droga. Porque se instala en nuestra autoestima de una manera sutil y silencia y convence a personas extraordinarias y especiales de que no valen. Logra convencer a muchos de que haber nacido fue un error.
Escúchame: el mundo siempre ha buscado medir a la gente y el engaño siempre ha estado allí.
El rey David cuando era joven nadie esperaba nada de él, ni su propio padre lo llamó cuando el profeta llegó a ungir al próximo rey de Israel y mejor lo dejaron cuidando ovejas. Sin embargo era el elegido de Dios.
María era una adolescente en un pueblo que no aparecía en ningún mapa importante, sin embargo Dios la escogió para la misión más extraordinaria de la historia.
Pablo había arruinado su vida de una manera que hoy llamaríamos imperdonable pues participó en el asesinato de personas inocentes, sin embargo llegó a ser el hombre que más ha influenciado la historia del cristianismo.
El mundo los había descartado a todos pero Dios tenía otros planes.
2. Lo que Dios dice sobre ti — aunque no lo sientas
Jeremías 29:11 no fue escrito para personas en su mejor momento. «Porque yo sé los planes que tengo para vosotros, planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza.»
Fue escrito para un pueblo en exilio, deportados, humillados, desplazados de su propia tierra y preguntándose si Dios los había olvidado, si todo había terminado como pueblo de Dios y si iban a volver a tener lo que habían perdido.
Y fue precisamente en ese contexto, no cuando todo estaba bien sino cuando todo estaba mal que Dios les dijo: tengo planes para ti., planes de futuro., planes de esperanza.
No les dijo: tengo planes cuando te compongas, cuando demuestras que lo mereces. Dijo: los tengo. Ya están hechos, son buenos y son para ti.
Nick Vujicic nació sin brazos y sin piernas. Intentó quitarse la vida a los diez años porque no encontraba razón para seguir. Hoy ha hablado ante más de 700 millones de personas en todo el mundo. En uno de sus discursos dijo: «En el momento en que yo quería morir, Dios ya sabía el nombre de cada persona que yo iba a ayudar a vivir.»
Así que tu historia no ha terminado y apenas está comenzando la parte más emocionante.
3. La valentía que nadie te está pidiendo — pero que tú necesitas
La idea no es que de repente te sientas bien ni que finjas que todo está bien cuando la realidad es que no lo está, pero te voy a pedir que escojas creer que hay alguien que te conoce, que te dió propósito y que no ha terminado contigo. Que te animes a dar el siguiente paso aunque tus circunstancias no hayan cambiado.
Que hables a ese Alguien hoy sin religiosidad, que derrames tu corazón sin fingir que tienes fe y simplemente le digas: aquí estoy. Si de verdad tienes planes para mí, necesito que me los muestres.
C.S. Lewis quien quedó huérfano de madre siendo muy niño, quien, sobrevivió la Primera Guerra Mundial y pasó muchos años cuestionando a Dios escribió: «No puedes volver atrás y cambiar el comienzo. Pero puedes comenzar donde estás y cambiar el final.»
Tu vida, lo que te ha pasado puede haber sido duro, injusto y doloroso pero el final todavía no está escrito y hay Alguien que te quiere ayudar a escribirlo.
En este preciso momento, allí donde estás ahora mismo, debes tomar una decisión, no de resolver todo, ni de entenderlo todo. Solo la decisión de darle una oportunidad a Dios que te conoce como nadie y que tiene planes buenos para ti, y que no ha terminado contigo.
Eso es todo lo que se necesita para que todo empiece a cambiar.
Ora conmigo: «Dios, no sé si realmente estás ahí. No sé si realmente me conoces. Pero si es verdad lo que dice este versículo, que tienes planes para mí, que mi futuro todavía tiene posibilidades, entonces necesito que te manifiestes. Aquí estoy. Roto, cansado, sin saber qué sigue. Pero aquí estoy. Si tienes algo para mí, estoy listo para recibirlo. Amén.»
Te animamos a que dones en el siguiente enlace conectar.conociendoaDios.net . Así nos apoyarás a seguir con este hermoso servicio de llegar a muchas más personas.
Y que hagas uno de nuestros cursos en www.cursoscad.com/cursos que son sin costo alguno.
Creado y narrado por Juan Bravo. producido por Conectar Global