Es Tiempo de Conectar, agosto 011
No me avergüenzo
«Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.» Romanos 1:16
Pablo nos hace una pregunta interesante: ¿Te has avergonzado alguna vez del evangelio?
Todos pasamos por momentos en los cuales tenemos la oportunidad de hablar de Jesús y por alguna razón no lo hacemos y mejor cambiamos de tema o suavizamos el mensaje para no incomodar, momentos en los que escogemos ser aceptados en vez de ser honestos.
1. La tentación que nadie admite
James Stewart, ministro presbiteriano, profesor y teólogo escocés escribió: «No tiene sentido declarar que no te avergüenzas de algo a menos que hayas sido tentado a avergonzarte de ello.»
Pablo no dice «nunca he sentido esa tentación» sino que dice tajantemente: no me avergüenzo.
Hay veces que la vergüenza del evangelio llega disfrazada de prudencia, de no querer imponer, de respetar el espacio del otro, de esperar el momento correcto, algo que eventualmente nunca llega.
Pedro negó a Jesús tres veces en una sola noche no porque fuera cobarde pues momentos antes había sacado la espada contra una multitud armada pero cuando llegó el momento de presión y ver que el costo era algo, escogió la seguridad.
2. Por qué Pablo venció la vergüenza — y cómo tú puedes
Pablo venció la tentación de la vergüenza recordándose a sí mismo quién era en Cristo, qué era el evangelio.
«Es poder de Dios para salvación.»
No es una opinión religiosa, no es una tradición cultural respetable, ni es una perspectiva espiritual, es poder, la misma palabra griega dynamis de donde viene la palabra dinamita. Una fuerza que transforma lo que toca de manera irreversible.
Pablo había visto ese poder en acción demasiadas, lo había visto en su propia vida cuando pasó de ser perseguidor de cristianos a ser aquel apóstol que cambiaría el mundo. Lo había visto en Corinto, en Éfeso, en Filipos, ciudades donde el evangelio entró y transformó familias, economías, culturas enteras.
Cuando logras articular lo que el evangelio hace, la vergüenza pierde su argumento.
Jim Elliot, el joven misionero que sería martirizado en la selva amazónica a los 28 años escribió lo siguiente siendo estudiante universitario:
«Somos tan completamente ordinarios, tan comunes, mientras profesamos conocer un Poder que el siglo XX no toma en cuenta. Somos ‘inofensivos’ y por eso estamos a salvo. Somos pacifistas espirituales, no militantes, objetores de conciencia en esta batalla a muerte con principados y potestades en las alturas. El mundo no puede odiarnos pues nos parecemos demasiado a él. ¡Oh, que Dios nos hiciera peligrosos!»
3. El evangelio que avergüenza al mundo — no al que lo proclama
Y Dietrich Bonhoeffer, teólogo alemán que fue ejecutado por resistir al nazismo desde su fe escribió desde la prisión: «El silencio ante el mal es en sí mismo un mal. Dios no lo tendrá por inocente. No hablar es hablar. No actuar es actuar.»
Cada vez que callamos el evangelio por vergüenza, estamos hablando. Le estamos diciendo al mundo que no creemos completamente lo que decimos creer.
Tres aplicaciones para esta semana
Primera, antes de la próxima conversación donde tengas la oportunidad de hablar de Cristo, recuérdate: esto no es mi opinión religiosa. Es el poder de Dios para salvación.
Segunda, empieza con tu historia, no con un argumento pues nadie puede debatir tu propia historia. Lo que Dios ha hecho en tu vida es evidencia. Di lo que viste. Di lo que cambió. Eso es evangelio encarnado.
Tercera, ora a Dios que te haga peligroso. Literalmente. Ora la oración de Jim Elliot esta semana: «Señor, hazme peligroso,» no violento, y que mi vida represente una amenaza real para las tinieblas.
Oración,
«Señor, confieso que hay momentos donde el miedo al rechazo ha sido más fuerte que mi convicción. Hoy decido que eso cambia. Recuérdame cada día lo que es el evangelio — no una opinión sino tu poder. Hazme valiente donde he sido cobarde. Hazme honesto donde he sido diplomático. Y si es tu voluntad — hazme peligroso. Amén.»
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Creado y narrado por Juan Bravo. producido por Conectar Global